Cómo hacer el mantenimiento de tus placas solares

mantenimiento placas solares

Pocas personas piensan en el mantenimiento de las placas solares cuando las ponen, pero tanto los paneles solares como la instalación eléctrica necesitan ser revisadas varias veces al año.

Las placas termosolares no son una excepción y es muy importante incidir en la parte eléctrica en ambos tipos de instalaciones, pues mantenerlas no consiste solo en limpiarlas de vez en cuanto.

¿Los paneles solares necesitan mantenimiento? ¿Por qué?

Los paneles solares necesitan mantenimiento porque deben permanecer limpios para funcionar bien. Al estar al exterior están expuestos a los elementos y el polvo, la arena y la polución las manchan haciendo que su rendimiento baje.

La lluvia es la que se suele encargar del mantenimiento de las placas solares, pero en zonas en las que llueve poco o hay mucha suciedad conviene limpiarlas al menos un par de veces al año.

Esta limpieza la podemos hacer nosotros si los paneles tienen un acceso fácil y para ello únicamente necesitaremos un poco de agua templada y jabón, complicándose la operación cuando el acceso es difícil (como suele ocurrir en el caso de las placas termosolares) una situación en la que hay que llamar a un profesional.

Oferta - KIT AUTOCONSUMO SOLAR MONOFASICO 5000W

¡Oferta!

Eficiencia energética y ahorro

KIT AUTOCONSUMO SOLAR MONOFASICO 5000W

5.293,75 IVA incluido

Claves para el mantenimiento de tus placas solares

Ya sabemos que los paneles solares necesitan mantenimiento y que hay que limpiarlos, pero es más importante aún hacer revisiones periódicas de toda la instalación eléctrica.

El inversor es una de las partes más relevantes

En las instalaciones solares fotovoltaicas el inversor es clave. Es el que transforma la corriente del sol en energía que podemos usar en casa y se pasa buena parte del día trabajando, de manera que se calienta bastante.

Una vez al mes conviene limpiarlo por fuera para mejorar la disipación del calor, e incluso utilizar un spray de aire comprimido que nos ayude a quitar el polvo de los ventiladores. También haremos una inspección visual de los cables y estaremos muy atentos a cualquier código de error que dé.

Hay que revisar el cableado

Con una linterna hay que mirar todos los meses los cables que estén a la vista, para ver si hay zonas que se están calentando, se han rozado o los roedores han hecho de las suyas comiéndose el plástico que los recubre.

Dedicaremos un tiempo a las baterías

Si tenemos baterías que necesitan mantenimiento, todos los meses hay mirar el nivel de electrolito por si hace falta rellenarlo. Un densímetro nos servirá para verificar si cargan bien y en qué estado están.

Cuando las baterías son sin mantenimiento, como las de litio, veremos que no haya deformaciones y miraremos qué parámetros nos da la propia electrónica que llevan incorporada, con el fin de detectar los problemas en cuanto se producen.

Hay que comprobar el sistema de monitorización

Lo normal es que las placas, en la zona en la que está el inversor, el cuadro eléctrico, etc., tengan un sistema de monitorización conectado a Internet, el cual nos dice si están obteniendo energía solar, cuánta producen, si gastamos electricidad de la calle, etc.

Es muy importante que funcione bien, pues a través de él nos daremos cuenta de los posibles fallos. Por eso, cuando nos acordemos debemos comparar los parámetros que nos da con los del inversor (suelen incorporar una pantalla en la que dan muchos datos) viendo así si la información coincide, consiguiendo llevar el mantenimiento de las placas solares al día.